He revisado con cierto cuidado los resultados electorales del último 2 de diciembre de 2007.
Con asombro debo concluir que la oposición no gano el referéndum y en realidad tampoco fue una derrota del chavismo. En definitiva si una victoria de Venezuela. Sin comparamos la votación histórica tanto de la oposición como del chavismo, debemos forzosamente inferir que quienes no fueron a votar fueron los chavistas y aunque suene crudo no votaron sólo por no votar contra Chávez. Es decir no votaron por el NO, pero le enviaron un mensaje muy claro a su máximo líder: las cosas deben cambiar.
Sin embargo, Chávez sigue en su tozudez de cambiar las cosas para que nada cambie, todo al mejor estilo de la cuarta republica. He allí el porqué de sus constantes enroques.
En consecuencia el panorama electoral se presenta medianamente equilibrado, sin la hegemonía roja rojita que habíamos presenciado en las últimas elecciones regionales de 2004. Ya Chávez no es el portaaviones de entonces. No importa cuanto dinero se quiera gastar ni cuantas consciencias se quieran comprar. Y no es que este acabado, de lo cual dista mucho, sino que hemos descubierto que es humano y más que eso es derrotable.
Para la Alcaldía Mayor mi candidato es el actual alcalde de Chacao, Leopoldo López –claro, si supera la inhabilitación que esta en la contraloría-, quién le dará paso a Enrique Mendoza para la gobernación de Miranda.
Creo que Miranda se decide con los resultados del Municipio Sucre (Petare), donde los números favorecen a Carlos Oscariz, quién ha hecho un gran esfuerzo por llegarle a la gente. Para Baruta, aunque en el pasado tuve ciertas disputas personales con él, considero que David Uzcátegui representa la continuidad lógica y la unión de la oposición. En Libertador, debería ganar sin problemas cualquier candidato que presente el PSUV. En Chacao no tengo candidato, aunque hay muchas especulaciones con Gerardo Blyde, Carlos Vecchio, Liliana Hernández, Antonio Ecarri, entre otros. Para el Hatillo, al parecer se va a imponer una candidatura de consenso entre Proyecto Venezuela, Primero Justicia y Un Nuevo Tiempo, quizás Delsa Solórzano.
Para el Táchira creo que la oposición debería aglutinarse en torno del cura Calderon, Sergio Omar Calderón, aunque también aspira Cesar Pérez Vivas y se quiere imponer a Gustavo Azocar Alcalá. Esta gobernación no la pierde la oposición de ninguna manera.
En Mérida, sugiero a William Dávila Barrios. Si la oposición se aglutina en torno a una candidatura única, es otra gobernación que sale del patrimonio político del chavismo.
En Barinas, según las encuestas, hay un empate técnico entre Julio Reyes y Argenis Chávez. Considero que la oposición debería apoyar al hoy alcalde de Barinas a pesar de las legítimas aspiraciones de Rafael Rosales y Rafael Simón Jiménez. Sería interesante que esta gobernación estuviera en manos de la oposición. Cuantas cosas saldrían a la luz pública.
En Lara, si no hay imprevistos entre medianoche y gallos, hay una línea: Henry Falcon. Aún esta en las filas del chavismo, pero es reconocido por ser un gerente, su gestión se ha caracterizado por la inclusión sin distingo político.
Carabobo es otra fija de la oposición. Sin embargo hay dos figuras con liderazgo propio y aspiraciones naturales: Henrique Salas Feo y el actual alcalde de Valencia Francisco Paco Cabrera. La única oportunidad del PSUV sería que la oposición se dividiera. Acosta Carlés quemó su oportunidad y Ameliach no le gana a nadie ni en una junta de condominio.
Anzoátegui es un punto de honor para Chávez. Sin embargo la oposición cuenta con varios candidatos de proyección nacional como Hermann Escarrá e incluso Benjamín Rausseo, los cuales contrastan con liderazgos regionales como el de Lorenzo Emilio Rondón.
En el Zulia se habla mucho de Pablo Pérez, también aspira Saady Bijani y se dice que hasta la esposa de Manuel Rosales, quién no ha hecho mayor esfuerzo… de aspirar a ningún cargo de elección popular. Aquí todo depende de quién sea el candidato de la oposición, donde UNT, siendo el Zulia su principal bastión, juega un papel fundamental, y quién sea el candidato del gobierno –Arias Cárdenas, Cabezas, Isea… -
Nunca he sido partidario de Andrés Velásquez, pero es una opción real. También aspira Jorge Carvajal. Una vez más, la oposición debe ir unida para garantizar un importante espacio de lucha política. En Bolívar, se ubican las denominadas empresas básicas.
En Aragua, la cosa se pone pequeñita. Se dice que aspiran Ismael García, Richard Mardo, entre otros. Chávez asomó a Rafael Isea. La incógnita sería Baduel. Cualquier cosa podría pasar.
Igualmente en Amazonas, donde Liborio Guarulla ha perdido mucho espacio, lo cual hace que Bernabé Gutiérrez tenga la primera opción para esta gobernación. Una vez más la unidad es fundamental.
La oposición se impondría fácilmente en Nueva Esparta con Morel Rodríguez. En Sucre, Podemos tiene la responsabilidad de garantizar la gobernación.
El gobierno debería repetir en Apure, Cojedes, Delta Amacuro, Falcón, Guarico, Monagas, Portuguesa, Trujillo, Vargas y Yaracuy, todo independientemente del candidato que propongan al electorado.
Para reflexionar, observo que no hay una generación de relevo visible con un liderazgo real –valga decir, cercano al ciudadano-.